El Aeropuerto de Ezeiza está lleno de gente, todos tienen los barbijos celestes y blancos del Conicet, ultimo desarrollo argento para enfrentar la multipandemia.

Las cepas fueron virando a lo largo de los años y ahora atacan las neuronas transformando personas comunes en sicarios… un gran caos… la mortalidad desapareció, ahora hay cientos de sicarios silenciosos… portadores del virus de asesinar porque sí, sin motivo.

Boris es un Piloto de Aerolíneas Argentinas, 35 años, soltero, ganador, canchero y de ojos verdes.

 

 

Camina veloz hacia su vuelo que, una vez más, traerá las vacunas de Corea y de la India, el Aeropuerto es un volcán de personas que quieren ir a sus destinos vacacionales, los mejores lugares de África, donde la pandemia es menor.

Ella, Winona, corre entre la gente con su carrito de viaje. 25 años, azafata, rubia, ojos azules, por primera vez va a volar trayendo vacunas, un orgullo para su familia de la alta sociedad de San Isidro…

En un instante, todo cambia. Una ráfaga de ametralladora destroza los cristales del Aeropuerto, un sicario esta parapetado sobre una Trafic blanca…

Los de Seguridad gritan… “¡¡¡Todos al suelo, YA!!!”. Winona se tira cuerpo a tierra y su celular rosa cae de su bolsillo. Todo es un gran caos de película yanqui, las ráfagas siguen sonando, una mujer cae herida al lado de Boris, que intenta ayudarla.

 

 

La mujer sangra en su tórax, Boris se saca la remera y la pone para frenar la sangre, está en shock, le habla tranquilo, empieza a realizar masajes cardiacos.

Se acerca un Seguridad para colaborar, la imagen es desoladora, cientos de viajeros tirados en el piso, una ametralladora implacable que sigue disparando, un sicario contagiado espera un baño de sangre… Winona llora, es joven, no conoció aun el verdadero amor con el que sueña desde los quince.

Es como una adolescente tardía, lleva en su agenda personal cientos de poemas escritos con mano dulce y corazón agitado, duerme para soñar, respira para amar, pelea para reconciliar…

 

 

Boris se da cuenta de que su tarea es en vano… la mujer murió de un paro, quieta, fría. Boris llora, desconsoladamente, es un hombre bueno, sabio, tiene la experiencia del aplomo, del soñador romántico, del escritor fugaz…

Una imagen cenital del lugar nos muestra gente herida, una ambulancia que llega, médicos arrastrándose entre heridos y muertos, dos patrulleros disparando al sicario, una ametralladora feroz … dos miradas que quizás se crucen en este fatídico día del 2023…

 

CONTINUARÁ…

 

La escritora fantasma

 

 

ASOCIACIÓN MUTUAL DEFENSORES HOGAR

5 Comentarios

  1. Una nueva historia comienza …apocalipsis y amor….un gran cóctel….. gracias Escritora Fantasma….un honor y un placer.

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