Se levanta la enorme persiana y en esta Cooperativa de Capital Federal comienza la jornada de trabajo. Martín tiene 45 años, dos hijos y mucha experiencia como carpintero. Hace tres años y medio es uno de los “compañeros”, porque así se tratan los empleados de esta carpintería.

Deja su bolso, se cambia de ropa y se pone a trabajar. Se oye de fondo la escuadradora, las sierras y demás maquinarias. Hay enormes cantidades de placas de madera, aserrín y estanterías llenas de clavos, tornillos y pegamento. En esta carpintería se hacen trabajos a gran escala, trabajos para proyectos nacionales y con valores que a veces alcanzan los varios millones de pesos.

 

 

Sin embargo, Martin trabaja desde las 8 de la mañana hasta las 6 de la tarde por un sueldo que no alcanza, por eso hace horas extras. Además, desde la administración de esta gran carpintería lo inscribieron en un plan del Ministerio de Desarrollo Social, como así también a sus compañeros, para poder aumentar sus ingresos a un monto un poco más digno para vivir y mantener una familia.

 

Nahuel tiene 22 años, vive con sus padres, no tiene hijos, ni alquila. Tampoco era carpintero, sino que recién estaba aprendiendo el oficio, pero con su altura y cuerpo, era útil a la hora de cargar y descargar las placas de madera, los muebles y otros materiales pesados. Trabajó muy poco tiempo. También tuvo acceso al plan de Desarrollo Social, pero a diferencia de Martín -que sí continúa levantándose a las 6 de la mañana, sigue viajando apretado en el colectivo, sigue cortando y armando muebles-, Nahuel ya no trabaja, aunque sí sigue cobrando como cooperativista, y con lo que le queda del plan le alcanza para sus gastos de fin de semana. La administración de esta carpintería los inscribe como monotribustistas sociales.

 

 

Al principio se hacían votaciones para elegir a los miembros de la Cooperativa, pero con el paso del tiempo Martín fue viendo que en la realidad. Los cargos son elegidos a dedo, y quien toma todas las decisiones -incluso sobre quien fuera elegido presidente- es el dueño. “A mí me gustaría armar una Cooperativa, pero una de verdad, donde realmente se tengan principios de solidaridad y que mediante un trabajo conjunto podamos crecer y tener una fuente de trabajo”.

A veces se escucha al dueño que incita a los “compañeros” a esforzarse más, a esperar y “aguantar”, cuando no hay plata para pagarles. “Al menos nosotros trabajamos en una Cooperativa real, no porque se trabaje pensando en el beneficio colectivo, sino porque la carpintería existe en el plano físico”, cuenta Martín.

 

 

Los empleados cobran el total del plan, pero hay Cooperativas fantasmas que tienen sus vocales, sus secretarios y todos los miembros necesarios para funcionar, pero que no fabrican, ni venden, ni trabajan en nada. No existen, y cada persona que accede a los planes debe dejarle a la Cooperativa la mitad de lo que cobra. Con esta máscara se sigue dando acceso a los planes y enriqueciendo a los dueños de esta carpintería. Parientes, amigos, amigos de los amigos engrosan la lista de Cooperativistas.

Además, estas Cooperativas inscriben a los empleados y no empleados en otro plan que es individual, donde (en teoría) se hacen acreedores de herramientas de trabajo. “Pensé que al menos podría tener una de las varias máquinas que fueron solicitadas y aprobadas a mi nombre. Con algunos compañeros teníamos la esperanza de armar un taller y arrancar de a poquito con las máquinas que solicitamos y empezar nuestra propia Cooperativa”, pero ni las que eran a su nombre ni las que eran a nombre de sus compañeros llegaron a destino.

 

 

Está decepcionado porque él cree en el concepto de Cooperativa. Sabe que hay otras que realmente trabajan por el bien mancomunado, donde hay una repartición equitativa tanto del trabajo como de las ganancias, donde se unen el esfuerzo de unos y otros con un ideal colaboracionista. Está resignado a que en esta carpintería nunca va a haber un reparto de ganancia entre compañeros, que no son más que empleados en esta farsa que solo apunta a enriquecer a los dueños y sus allegados.

 

Noche de Poesía por Xoa.Art (03/07/2021)

2 Comentarios

  1. Otro gran relato de Xoa…mirada aguda…pluma sutil…un gran valor de La Tercera Mirada revista digital…

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