En la plataforma Netflix se estrenó una serie de Corea del Sur llamada “El Juego del Calamar” o “Squid Game” en su versión en inglés.

Su primer temporada es primera en 90 países del mundo y provocó un revuelo notable entre fanáticos y detractores.

Originalmente la plataforma demoró en la decisión de producirla, ya que el costo total fue de 14 millones de dólares y se creía que solo iba a tener impacto local… pero se transformó en la revolución del momento.

La temática se basa en personas con apremios económicos que son invitadas a jugar juegos infantiles con un premio millonario, a medida que pasan las rondas los eliminados… SON ASESINADOS por un grupo que está vestido con mamelucos y máscaras que ocultan su identidad.

El trasfondo de la historia es una Corea del Sur de más de 50 millones de habitantes, con un 40 % por debajo de la línea de pobreza y hogares endeudados con prestamistas para pagar los alquileres o la universidad de los hijos.

En 2020 tuvo la tasa de natalidad más baja de su historia, dándose la curiosidad de más muertos que nacimientos… Una sociedad que envejece con poca mirada de futuro a pesar de su desarrollo en textiles y tecnología.

La serie transita con facilidad los caminos de la violencia fatal con un único objetivo…sobrevivir para llevarse un premio multimillonario de más de 30 millones de dólares.

Hay imágenes fuertes, despiadadas, donde el individualismo se impone por encima de la solidaridad y la miseria obliga a soluciones desesperadas.

Los mas jóvenes, quizás, lo ven como un enorme y macabro videojuego con muñequitos humanos llenos de contradicciones y sentimientos… Siempre al borde de la locura por ganar dinero y solucionar su pésima situación económica.

Las imágenes son potentes, por momentos uno baja la vista por tanta crueldad impúdica y descarnada.

Hay un capítulo de Los Simpsons que ellos van a Corea y participan de juegos con bichos y peligros de vida… Homero con su básica sabiduría reflexiona: “En que momento unos juegos triviales de televisión se transformaron en semejante impunidad violenta, en qué momento se salieron del camino”… Dicho esto sigue mirando a otros participantes sufrir lo mismo que sufrió su propia familia, y por supuesto se divertía.

Quizás el boom de la serie pasa por la explicación que da uno de los protagonistas acerca de las carreras de caballo… quizás esta sociedad de consumo desigual necesita peones para sacrificar sin remordimientos.

Estos fenómenos sociales, más allá del nombre de la serie en cuestión, marcan los valores de las sociedades en determinado momento.

“Truman Show” marcó la era de los Gran Hermano planetarios que necesitaban mostrar vidas silenciosas y tal vez aburridas …para que todos sepamos que ver otra vida nos hace olvidar las penurias de las vidas propias.

“La Casa de Papel” mostró como nadie el formato hipócrita de Gobiernos, Policías, Corporaciones… Dejando un mensaje de posibilidad de revolución e independencia…ladrón que roba a un ladrón, tiene cien años de perdón.

El juego del Calamarnos muestra una sociedad individualista, con vidrios polarizados en los autos y en las almas… donde la solidaridad sucumbe ante la chequera poderosa de los representantes del dinero y el poder real.

Está claro, es sólo una serie… o quizás es la parábola que nos espera después de que la enfermedad, la muerte y el encierro nos cambió a toda la humanidad.

¿Saldremos mejores?… ¡Ojalá!

MALTASUR CERVEZA ARTESANAL

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Lomas de Zamora, Buenos Aires.

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