La Cámpora aparece formalmente en el año 2006, el lema es “La fuerza de la Juventud, la Fuerza de un Pueblo”.

Surge como una pata fundamental de la Batalla Cultural, largamente postergada desde la “gloriosa JP”.

Con la potencia de un período donde la Política dejo de ser una mala palabra, la argumentación lógica contra la Antipolítica: se mejora con mejores militantes que luego serán buenos administradores, luego Intendentes, quizás Gobernadores, Diputados, Senadores y tal vez aparezca de este semillero multitudinario un Presidente.

Néstor Kirchner dijo: “Por mandato popular y por decisión política, es la oportunidad de la transformación, del cambio cultural que demanda la hora. Cambio es el nombre del futuro. Hay que cambiar los paradigmas desde los que se banaliza el éxito o el fracaso de una dirigencia y de un País”.

Un Militante de La Cámpora probablemente ya este trabajando en alguna repartición del Estado, cumpliendo cerca de diez horas de labor. Participa en su Unidad Básica varias veces en la semana, en charlas y foros presenciales o a distancia.

A los sábados los dedica a la gestión solidaria, repartiendo bolsones de productos no perecederos (fideos, lentejas, arvejas, latas de tomate, harina, polenta, leche en polvo), ropas recolectadas (pantalones, zapatillas, algún cinturón, remeras, mochilas, ropa de bebé) en lo que llaman “Ropero Solidario”.

De su propio bolsillo, colabora con mil pesos por mes para la compra de tomates, papas, zapallo, batata, acelga, zanahorias, cebollas, algún tomate y alguna fruta. Poca, porque no alcanza.

Carne y pollo casi no aparecen en el reparto y muy poquitos medallones de pescado, salvo que el vecino de la Pescadería colabore.

Los vecinos necesitados se anotan y, los sábados, los chicos de la Juventud Maravillosa van de a cuatro en auto, costeando la nafta, entregando la mercadería a domicilio con barbijos y sanitizante.

No dan notas y sólo comunican a través de redes sociales.

Organizan ollas populares solos y en conjunto, también, con otras organizaciones sociales.

Se trata de estar en contacto con los ciudadanos a través de contención, foros, debates, mesas de salud, de educación.

Un militante silencioso dice: “Yo me levanto con la idea de cambiar el Mundo, pensando también que la coyuntura es difícil, lo urgente le gana a lo importante”.

Julio Pereyra, que fue Intendente de Florencio Varela, cuenta un pensamiento de Néstor: “Si algún día soy Presidente, vamos a hacer el mejor Hospital de Varela”.

Cuenta la leyenda que Él le comentaba a Ella, desde el balcón histórico de la Rosada, “Ves allá, los pibes, viste la Columna”.

Ella escuchaba, y sonreía.

POESÍA CORPORAL

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