LA MAMBA NEGRA DEL PARQUET

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Crédito: Shamanized

La Dendroaspis polylepis es una especie de serpiente extremadamente venenosa que habita en diversas zonas del África subsahariana. En actitud de amenaza, generalmente se erige, extiende su estrecho cuello y abre su boca de color negro azulado, característica que la da su afamado nombre: La Mamba Negra. Es capaz de atacar a una distancia considerable y producir varias mordeduras en rápida sucesión, actitud que le vale su reputación como una especie temible y sumamente agresiva. Por todas estas cualidades, es considerada la más letal del planeta.

Una vez, un hombre interpretó que este animal podría representar ese “instinto asesino” que le despierta cuando la pelota naranja aparece en su cabeza, o en sus manos. Así fue que Kobe Bryant, tal como lo hizo Bruce Wayne al pasar a ser Batman o Peter Parker a ser Spider Man, pasó a autodenominarse como Black Mamba cada vez que el básquet entraba en la escena.

El rapero Lil’Wayne recita, en su canción dedicada al basquetbolista, “Killa instinct, murder the basket (Instinto asesino, asesina la canasta)”, y eso es un fiel reflejo de lo que hizo Kobe durante toda su vida como jugador activo.

Para quienes no lo conocieron, se trata del mejor jugador de la NBA de la década del 2000 y de los más importantes de los 2010. Entró a la liga con 18 años directamente del High School (lo que sería la secundaria para nosotros) a enfrentarse con mostros de la talla de Michael Jordan, Scottie Pippen, Gary Payton, Reggie Miller, etcétera. Nada de eso lo amedrentó e hizo su juego, su vertical y agresivo juego.

Proveniente de la Lower Merion High School de Philadelphia, los Charlotte Hornets lo eligieron en el pick 13 del Draft de 1996, pero rápidamente lo traspasaron a una de las franquicias más ganadoras de la historia de la NBA, Los Ángeles Lakers, y allí jugó toda su carrera. Si bien tuvo poca participación la primera mitad de su primer año, poco a poco fue teniendo actuaciones que dieron aviso de que había que mirarlo de cerca. En su segunda temporada, participó en el mismísimo Juego de las Estrellas, siendo el jugador más joven de la historia en ser elegido. Esto denota el nivel mostrado por este escolta que nunca fue tímido a la hora de pedir la pelota y “asesinar la canasta”.

Crédito: Getty Images.

Llegaron los campeonatos, gracias a la dupla que hizo con el gigante Shaquille O’Neil y por tener en el banco al mismísimo Phil Jackson, el entrenador que consiguió el segundo tricampeonato con los Bulls de Michael Jordan. Los primeros años del 2000 fueron dorados y púrpuras, con tres campeonatos (99/00, 00/01 y 01/02) y con Kobe en los anotadores top de cada uno de esos campeonatos. Pero eso, a veces, trae sus problemas.

Tras sucesivos fracasos deportivos, Bryant se convirtió en un indomable. No sólo para sus rivales en la duela, ya que se mantuvo entre los máximos anotadores de la NBA, sino para su entrenador Jackson, quien manifestó que se volvió “imposible de entrenar”. Pero lo más difícil para Kobe fue el proceso pre-judicial que tuvo que afrontar, el cual le causó problemas contractuales y manchó su imagen de súper estrella.

En 2003, fue detenido tras ser acusado por agresión sexual a una joven que trabajaba en un hotel donde se hospedó mientras se rehabilitaba de una lesión, y fue liberado tras pagar una fianza. Para no llegar a juicio, el basquetbolista debió pedir disculpas a la denunciante y hacer su mea culpa de manera pública, donde Kobe expresó que él creía que todo su encuentro con la joven fue consensuado. Como se dijo antes, este episodio perjudicó su imagen, lo dejó mal parado frente a su esposa y frente a diferentes marcas, que se desvincularon comercialmente de él tras este incidente. Al estar sumido en lo más profundo, debía encontrar una manera de salir.

Durante este proceso, Bryant estaba mirando Kill Bill Vol. 2 y le llamó la atención la escena en que Elle Driver, interpretada por Daryl Hannah, asesina a Budd, interpretado por Michael Madsen, con una Mamba Negra. Elle se pone a leer una descripción de lo que la mordida de la serpiente en cuestión puede causar. Esto quedó dando vueltas en la cabeza de Kobe y decidió investigar un poco más sobre ella, quizás haya leído lo que mencionamos en el primer párrafo. “Leí sobre el animal y dije ‘Wow, esto es bastante impresionante’. Esta es una descripción perfecta de cómo me gustaría que fuera mi juego”, declaró en aquel entonces a The Washington Post.

 

De allí en adelante, una nueva etapa en la vida de Kobe lo dividió en dos facetas. Una, por supuesto, la que debía reivindicarse con la sociedad y, principalmente, con su familia, ya que el incidente nunca será olvidado. La otra, en la cancha, la que tenía que dar que hablar por las cosas que hacía dentro de ella. Como justo fue el año en que Jordan se retiró, Bryant decidió cambiar su dorsal 8 por el 24, haciéndole un homenaje al 23 de MJ. Todo lo que vino después hizo mucho más ruido y puso a la Black Mamba en la cima del baloncesto mundial.

Crédito: Getty Images.

Por supuesto, el proceso en convertirse en la Mamba Negra del básquet hizo que su juego también sea físicamente agresivo, lo cual provocó que sea suspendido varias veces por codazos en la cara de sus rivales (entre ellos, Manu). Obviamente, siguió “matando la canasta” y alcanzando récords de puntos. Pero todos estos logros no ayudaron a que los Lakers vuelvan a los primeros lugares.

Con su maduración y el asentamiento de esta nueva personalidad en el parquet, Kobe fue el Jugador Más Valioso de la temporada 07/08, ganó la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Beijing en 2008 con la selección de Estados Unidos (mostrando un gran respeto por el básquet internacional y vengándose de Argentina en las semifinales), y consiguió el bicampeonato de la NBA entre 2008 y 2010 junto con Phil Jackson, tras reconciliarse con él.

Sin embargo, el desempeñarse a tal nivel de energía, el cuerpo empieza a pasar factura. Varias lesiones le aquejaron en la nueva década, haciendo que tenga que ir a la enfermería luego de destacadísimas actuaciones, como la Mamba Negra que ataca con mayor ferocidad cuando se siente amenazada. Por supuesto, su cuerpo le dijo basta y decidió colgar las zapatillas a la edad de 38 años, pero metiendo 60 puntos gracias a su “Mamba Mentallity”, que mantuvo hasta su último día como jugador. Una vez fuera, se mantuvo como un ícono del básquet estadounidense en el ambiente internacional perteneciente a la FIBA (la FIFA del baloncesto).

Desgraciadamente, una amenaza menospreciada se llevó de este mundo a la Mamba Negra, y también a su “Mambacita”. Un trágico accidente aéreo les quitó la vida, junto a otras siete personas más, a Kobe Bryant y su hija Gianna, quien continuaba su legado con la misma fiereza de su padre y bajo su guía. Su muerte sólo acrecentó la grandeza de la “Mamba Mentallity”, a tal punto que LeBron James consiguió un título de la NBA con los Lakers en su memoria, dentro de una “burbuja” en pandemia.

Gianna María-Onore Bryant y su padre, Kobe Bryant. Crédito: Getty Images.

Kobe Bryant hizo que la Dendroaspis polylepis pasara de ser una protagonista de los documentales de National Geographic a ser un emblema del deporte de la pelota naranja.

 

 

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