Cuando estudiaba Periodismo, hace más de veinte  años, ya estaba en plena discusión el tema de la OBJETIVIDAD.

En aquellas épocas gloriosas los libros decían… “Todos tenemos una ideología pero no deben participar en la confusión de un hecho noticiable, para ello están los espacios de interpretación, análisis o líneas editoriales…”. O sea, un choque de un auto rojo con uno azul lo decía igual Radio Colonia, Radio Belgrano o Radio Mitre.

Con los años y con la Grieta, empezó a aparecer un nuevo periodismo que no sólo recorta la realidad a través de su línea editorial, de ambos lados, si no que condiciona el hecho noticiable con pelos y señales.

El caso Nisman fue un gran divisor de aguas, así como también la discusión por las retenciones a la soja en la época de Cristina o el nuevo cálculo de las jubilaciones en el Macrismo.

La noticia era la misma: Muerte de un fiscal, nueva ley de retenciones móviles y nuevo algoritmo matemático para cálculo de jubilaciones.

El aparato mediático se volcó en teorías de suicidio o magnicidio, vida o muerte del campo y que cobrarán mejor o peor los jubilados.

Pero lo peor de esto es que condicionaban a la verdadera noticia… pura y simple… una muerte o un cambio de ley.

Lo mismo ocurre cuando vemos marchas en toda Latinoamérica… según el color del cristal de quien mira.

Unos ven sediciosos, golpistas, tiranos, rebelión civil mientras otros ven hartazgo, fin de modelos de abusos y del sistema neoliberal.

La realidad objetiva indica que en Venezuela hay marchas multitudinarias de chavistas y antichavistas, que en Chile la gente estuvo en la calle casi 45 días y que Colombia es un polvorín con la mecha encendida.

Los datos de algunos Gobiernos son ocultados con discreción por algunos periodistas: Caída del PBI, desocupación, pobreza, baja de consumo… en sus mandatos presidenciales.

A cambio se habla de corrupción, ruta del dinero, bolsos y el pedido de algunos presos.

La realidad le da letra a ambos bandos, y cada persona, desde su propia ideología, sabe perfectamente en qué vereda pararse.

Nadie es idiota, ni necesita una anteojera para ver sólo lo que quiere ver.

El Periodismo hoy perdió la brújula en el arcón de los operadores, los sobres y las pautas publicitarias de la política vecinal, provincial y nacional.

 

Intendentes, Gobernadores, Ministros y quizás algunos Presidentes, van sólo a medios amigos… las excepciones se cuentan con los dedos de la mano y el Presidente Alberto Fernández es una de ellas. Fue a TN y a C5N sin despeinarse…

Nos gustaría que haya verdaderas conferencias de prensa, con preguntas dirigidas a funcionarios desde la inteligencia y no desde el servilismo de cualquiera de los dos colores.

Nos gustaría que las barricadas periodísticas movileras respeten a las víctimas de un robo o de la muerte de un familiar, sin recurrir al golpe bajo por dos puntos de rating.

Nos gustaría que los programas políticos de la tele sean amplios que se debatan ideas y no chicanas zonzas.

 

 

Nos gustaría que haya una TV pública que transmita las 24 horas los hechos políticos y sociales, un canal que sea como Telam, y que las noticias sean Nacionales y lleguen a todo el País.

Nos gustaría una nueva generación de Periodistas en los grandes medios archivando en el Salón de la Fama a los grandes Elefantes dorados.

Me gustaría que mis hijos sean Periodistas como yo… porque amo esta profesión y… a veces… me da un poco de vergüenza ajena.

 

EL VIKINGO

3 Comentarios

  1. Por suerte hay PERIODISTA TODAVIA QUÉ SON FIELES A SU PROFESIÓN. LAMENTABLES LOS QUÉ SE VENDEN PARÁ MOLESTAR AL GOBIERNO ACTUAL. CÓMO NO LO HICIERON CON MACRI.

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