CAPITULO 1 – “ALMENDRA, EL BAUTISMO DE FUEGO DEL FLACO”.

Primera entrega de la fascinante historia de uno de los músicos más importantes e influyentes de la historia del rock. Artista versátil, camaleónico, poeta sensible y críptico, y pilar fundamental para cimentar de manera sólida los inicios del rock en nuestro país. Su avidez por la experimentación y su inconformismo lo llevaron a recorrer los más variados sonidos durante 40 años de música inigualable.

En año 1968 los argentinos sufríamos otro de tantos períodos de dictadura; en éste caso, la de Onganía (quien había derrocado al gobierno constitucional  de Arturo Illía). Trágicamente recordado, entre otros tantos hechos funestos, por la cruda represión en “La Noche de los Bastones Largos”.

Eran tiempos de ideales posibles y utopías realizables; la onda expansiva del “Mayo francés”, y posteriormente “La Primavera de Praga”, daban cuenta de ello.

En ese mismo año, con tan sólo 18 años, Luis Alberto Spinetta, junto a Rodolfo García, Emilio de Güercio y Edelmiro Molinari, le dan vida Almendra, conformando junto a Manal y Los Gatos, la tríada de bandas fundacionales más importantes en nuestro rock.

Los primeros ensayos se llevan a cabo en la casa de Luis, en la calle Arribeños de Bajo Belgrano, dando inicio a una carrera tan fugaz como determinante.

 

 

La repercusión no se hizo esperar, y a los pocos meses graban “El mundo entre las manos” y “Tema de Pototo”, que sería grabado nada menos que por Leonardo Favio; siendo editado antes que la versión original.

Para el año siguiente, y con semejante espaldarazo, el simple ya sonaba en las radios y era de difusión casi obligada en Modart en la noche, uno de los programas más importantes de la época.

Luego de presentarse en Mar del Plata y, curiosamente, en Perú, debutan a fines de marzo en Capital, en un ciclo de música beat en el Instituto Di Tella. Las presentaciones serían incesantes, y la convocatoria en aumento permanente. En ocasiones, compartiendo cartel en festivales en teatros, con las bandas más importantes de la época.

Al fin, el 15 de enero de 1970, sale a la luz, “Almendra”; sin dudas, el mejor disco de la incipiente historia del rock, y uno de los mejores hasta nuestros días. Entre sus incunables clásicos, se encuentra el himno Muchacha (ojos de papel)”, Plegaria para un niño dormido” y Ana no duerme”. Canciones de una belleza incomparable que resisten cualquier archivo y el paso del tiempo, compuesta por El Flaco antes de los 20 años.

El suceso fue inmediato, y en pocas semanas alcanzaron a vender 20.000, cifra casi impensada para la época. El suceso los lleva a presentarse en el mítico Luna Park, junto a Manal y Los Gatos.

 

 

DISCO NUEVO Y DESPEDIDA

Como una estrella fugaz, el brillo resplandeciente de la obra de Almendra iluminó el cielo por unos pocos años, para disolverse en el firmamento de los astros de la música.

El 25 de diciembre de 1970 fue una jornada de pasiones contrapuestas para los amantes de su música. Esa noche,  la banda presentaba su nuevo disco doble (conocido también como Almendra), que contenía Rutas argentinas” como tema saliente, en el cine Pueyrredón del barrio de Flores. Esa misma fecha, es la última de su breve existencia.

De manera inexplicable, los caminos de los músicos se bifurcaron, motivados seguramente por el espíritu indómito de Luis y su necesidad de romper estructuras establecidas y transitar otros caminos y otros sonidos.

Edelmiro Molinari formó Color Humano y Emilio de Güercio hizo lo propio con Aquelarre, dando cuenta de sus profundos talentos, editando discos que, a la postre, son considerados imprescindibles en el catálogo del rock progresivo de los ´70.

Spinetta destilaría toda su furia rockera, extendiendo los límites de la distorsión y la creatividad con Pescado Rabioso (banda de la cual nos ocuparemos en el próximo capítulo).

 

 

BREVE REUNIÓN Y ADIÓS PARA SIEMPRE

En 1979, otra vez en dictadura (la más espantosa de todas), Almendra responde a la “batillamada” de una juventud hastiada de tanta represión y de tanta falta de libertad. Desesperada por reencontrarse y drenar tanta angustia e impotencia.

El evento del año se dio en formato de cita doble, el 7 y 8 de diciembre, en el recientemente inaugurado estadio de Obras Sanitarias.

Pero la repercusión fue tal, que las fechas fueron finalmente 6, y 2 más en el Lawn Tennis Club; una gira por Mar del Plata, Córdoba, Mendoza y Punta del Este.

La histórica vuelta se inmortalizó en el disco doble en vivo “Almendra en Obras”.

La edición de nuevo material, titulado El valle interior”, ilusionó a propios y ajenos con una posible continuidad. Pero luego de una agotadora gira de presentación, cada uno de los integrantes retomó sus proyectos individuales, dando fin a uno de los capítulos más apasionantes de la historia del rock nacional.

 

 

CIRCUS BEZAK DECO

2 Comentarios

Dejar respuesta

Ingrese su comentario por favor!
Please enter your name here